martes, 29 de septiembre de 2015
# El oso y la mariposa.
sábado, 26 de septiembre de 2015
# Dedicado a mi.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
# La triste historia de los extremos.
jueves, 17 de septiembre de 2015
# Stand-by.
Por todo esto que aún no sé, me traicioné; me traicioné contigo, y quise confundir el riesgo con la arrogancia, la ambición con la locura, el placer con el deseo, el amor con la esperanza, y la suerte con la desgracia.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
# Los inmortales.
A veces le llenaba la bañera a cubos de lluvia y cuando estaba triste, también se metía en la bañera.
Le contó que la humedad le ablandaba el corazón, que a ella le gustaba el frío y la lluvia, con sus sonidos y silencios que se cuelan bien adentro, que resbalan, y te hacen temblar, que estaba acostumbrada a tener siempre una capa de escarcha sobre sus huesos, una costra helada que siempre estaba ahí. También le gustaba la nieve, a veces, se empachaba con ella y prometía no volver a comer más, pero ambos sabían que eso no era cierto.
él siempre inmerso en océanos mentales, en aguas estancadas,
ella siempre enmarañada entres asteroides, agujeros negros y otros cuerpos celestes
del techo de su habitación
martes, 15 de septiembre de 2015
# La mujer bestial.
Una mujer que luce las piernas como dos líneas interminables es digna de reventar las vías de cualquier estación de metro, de hacer esperar a los maquinistas con un parpadeo y un giro de melena.
Ella cruza las calles de Madrid encerrada en las páginas de un libro, cruza las calles de madrugada sin mirar a los lados, sin respetar a los semáforos. Todos se sonrojan cuando ella llega sólo por poder mirarla un rato más.Egoistas de sus ojos, tiritan y tiemblan y tartamudean si la ven acercarse y la retienen parada frente a sus cuerpos fríos, finos, alargados, muertos.
La falda más corta que las ideas durante la noche más oscura. Un polvo desmedido donde los dos inhumanos se arrancan la piel, se descoyuntan los besos y se sacian al vaciarse. Un silencio atónito y retórico en dos sillas al borde del cielo.
Grita, gime, muerde, vive y siempre se queda con hambre.
Ríe, llora, muere y cura, y se sigue quedando con hambre.
Folla, ama, rompe, y vuela, y el mundo sigue sin caberle en las manos.
Luce con timidez la fragilidad de la desnudez y la rabia de un depredador.
Un aminal.
Una mujer bestia.
Ella es.
Es ella.





